LOS RIESGOS DE LA DEPILACIÓN EN LA SIESTA

En un encomiable esfuerzo por no parecer un cerdo ibérico de los más peludos, ayer me hice yo sola la cera de rodillas para abajo (para arriba no tengo pelos), y en un arranque de valor sin límites, me dije a mi misma, voy a depilarme las ingles (¡chúpate esa!).
Así, aprovechando que las gemelas estaban durmiendo la siesta (llevan dos días durmiendo siesta de verdad, de esa que dice la gente que dura dos horas), cargué mi máquina, una Rowenta del año 1995, con cera verde, me fui al cuarto de baño, y comencé a liquidar los pelos de mis piernas. En un pis pas había desaparecido el antiestético vello, con unos resultados de lujo, profesionales, jamas vistos hasta el momento (ya que lo hice yo, voy a echarme flores).
Visto lo anterior, me decidí a dar el salto a la entrepierna, y sucedió lo que pasa en estos casos, cuando me había puesto capas de cera en las ingles, se oyó un llanto proviniente de una cuna cercana, sin identificar. Inmediatamente pensé; "deja de llorar hija, porque como sigas así, vas a saber lo que es un llanto de verdad. No es que te vaya a pegar, ni mucho menos, es que como tenga que incorporarme y echar a correr con cera en la entrepierna, los lagrimones, gritos y lamentos que vas a oír, van a ser estremecedores, te voy a crear un trauma, y vas a pasar tu etapa adulta recurriendo a las cuchillas "gillete" para hacer desaparecer tus pelos..., que por muy venus que las llamen, no deja de crecerte unos pelazos duros como cerdas a los dos días" Mentalmente me repetía una y otra vez: "¡Por Dios, duérmete otra vez! o por lo menos cállate hasta que me quite los pelos, ¡Dios!, ¡ Dios!". Y cuando ya me veía corriendo entre horribles dolores hacia la cuna, mis plegarias obtuvieron resultado, el llanto cesó.
Respiré aliviada, y de un par de tirones (con lagrimón incluido), me extraje los pelos. Alcé mis manos, en un signo de victoria, recogí la habitación, y me dispuse a continuar el día. Pocos minutos después, Patricia se despertaba con una sonrisa en la cara, reclamaba mi presencia en la habitación para jugar un rato antes de la merienda.
Ahora que lo pienso... me había olvidado de las axilas, ¡mierda!

PD: En la foto se pueden observar las mis patorras depiladas este verano. Para que conste y no queden dudas, me las he vuelto a depilar después pero no tengo fotos donde se vea.

1 comentario:

B&R dijo...

¡Qué bien te lo pasas joia por culo cuando estoy currando!.
Depilado de lux. Tomo nota, atente a las consecuencias.