DE VÍRGENES Y ACEITUNAS


Hoy la entrada va de esas ocurrencias que sólo tienen los niños y que nos divierten tanto. Íbamos el otro día por el Corte Inglés y ellas perdían los ojos mirando todos los adornos y luces que hay. Entre ellos unas especies de globos que imitan formas conocidas: Torre Eiffel, bolas navideñas y por supuesto una estatua muy conocida que va con un brazo en alto. Ellas iban gritando los nombres de las cositas y al llegar a la famosa estatua una de ellas le dice a su padre "Mira, mira ¡La Virgen de la Libertad!" Reconoced que no le falta razón a mi niña y que desde luego la estatua tiene pinta de virgen.

El viernes pasado no tuvieron clases y fueron a cuidar de ellas sus abuelos. Al llegar su abuelo Fernando, dijo "Bueno y hoy, ¿qué vamos hacer?" a lo que Julia respondió :"Tú, a comprar churros". Vamos que ya tenía hecha su composición de la mañana y tenía muy claro quien les atiborra a churros.

La otra relacionada con la comida tiene que ver con las aceitunas. Su abuelo Fernando las prepara estupendamente y se ve que les ofreció alguna. Las niñas las probaron pero no les debió gustar mucho porque dijeron: "Mi papá hace las aceitunas mejor que tú: les quita el hueso, les pone anchoas..." Claro, donde va a parar, si es que papá es un fiera.

DONDE NO PUEDO SEGUIRTE


No es que no quiera. Te seguiría a todas partes.Ya sabes lo mucho que me gusta tu compañía. Pero cuando duermes no puedo acompañarte, ni servirte de apoyo. Y cuando los monstruos aparecen, tienes que espantarlos sola: ya sea soñando que acabas con ellos, que te haces su amiga, o simplemente despertando.
Prometo ser más comprensiva la próxima vez que me despiertes a las cinco de la mañana, fingiendo que tienes hambre. Ser más lúcida y ver inquietud en vez de ganas de fastidiar. Prometo quedarme a tu lado hasta que vuelvas a dormir, y acompañarte en la cama para darte seguridad.
Algún día te confesaré que me asustaba el perchero de pie de mis abuelos, porque llevaba puesto un sombreo, chaquetas, abrigos dando la sensación de señor oscuro que se cuela en la habitación. Por eso, ahora que "soy mayor" me he comprado uno parecido, para no olvidarme de que yo también soñé que las sombras y los monstruos podían hacerme daño.
Buenos días.
A Patricia

PARÉNTESIS


Anoche nos sentamos las tres en el sofá enorme que compramos hace un mes. Nos tapamos con una sábana y pusimos una película de dibujos. Patricia tiene gastroenteritis y Julia bronquitis, el día había sido complicado. Después de no pegar ojo la noche anterior, ir al médico, pasarme el día corriendo de un lado para otro llevando a la niña en brazos (Patricia estaba agotada)... sentarme con ellas, hacerles cosquillas, acariciarlas fue un premio.
No nos enteramos de mucho de la película, no importa, seguro que volvemos a verla, pero ver como se rendían y buscaban mis brazos... eso no hay dinero para pagarlo.
No sólo hay fiebre, toses, vómitos, riñas, comidas, prisas... También, hasta en los días oscuros, hay un paréntesis para dar y recibir risas, caricias, abracitos y besos de pajarito (cosas de Patricia).
El otoño ha vuelto y con él las infecciones y la saturación de la consulta del pediatra. Mi consuelo: al menos, nos quedará el sofá, la sábana y una película de hadas pendiente de resolución.

UNIFORMADAS

Pues nada, que mamá pensó que era mejor acudir con uniforme al cole... dice que nos ponemos muy pesadas eligiendo ropa. Que sí hoy quiero vestido, mañana pantalones. ¡Buf ! ella sí que se pone pesada y no se lo tomamos en consideración. En fin, cría fama y échate a dormir.De todas formas creemos que estamos muy guapas así que nos lo ponemos sin dar ninguna queja (de momento) cuando nos hartemos Dios dirá. En fin, comenzó el cole y hoy empezamos las actividades extraescolares, los papis nos apuntaron a teatro, dicen que va mucho con nuestra personalidad, ¡vaya usted a saber por qué!
Un abrazo
Patricia y Julia

Pues eso, que este año nos hemos decidido por el uniforme para evitar dolores de cabeza y discusiones poco fructíferas. Es voluntario, porque se trata de un colegio público, pero la verdad es que creo que nos va a facilitar mucho la vida. Después de todo, se trata de eso, llevar una vida lo más sencilla posible. Ellas de momento están contentas y nosotros también.
Los papás
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CIUDAD FUTURO


Ciudad Futuro fue fundada aproximadamente hace dos semanas por Patricia. Se trata de una localidad ubicada en fantasía que está muy, muy lejos, tanto que sólo podremos llegar por avión o en cohete espacial.

Los habitantes de esta ciudad son muy distintos a los de otras: la pueblan bebes cíclopes, monstruos buenos, montones de princesas, algún príncipe y sirenas, muchas sirenas…

En Ciudad Futuro no existen coches, circulan por sus calles autobuses enormes. Hay un montón de parques por todos lados con toboganes y columpios en hileras interminables. Hay rascacielos y palacios de princesas que llegan hasta las nubes. Dentro del mar que baña tan fabulosa urbe también hay edificios que se sumergen hasta las profundidades, y cuando abres una ventana, ves los peces y las sirenas nadando.

Ciudad futuro tiene su propio escudo: se trata de una “o” con un palito en vertical dentro. Todavía no se ha inventado la bandera, pero su himno oficial en algunas ocasiones suena a rock and roll y en otras a música de princesas (clásica). A veces también se ha constituido como banda sonora oficial el "waka waka" de Shakira.

Las viviendas de ciudad futuro, tanto las situadas en rascacielos como en los palacios, son muy divertidas. Tienen botones de colores en las paredes, pulsándolos, puedes cambiar a tu gusto el color de la estancia. Los armarios tienen un dispositivo que expende vestidos de princesa o de bailarina.

Lo más sorprendente es que todo cambia según el capricho de Patricia, y también el de Julia que gustosamente se ha unido al juego. Ciudad futuro se construye y se cimienta a golpe de la imaginación de dos niñas, y cuando menos lo esperas, llega un nuevo habitante fantástico o un invento prodigioso.

En cuanto a la etimología del nombre, no me queda del todo claro. Podría provenir del grupo “Radio Futura” que conocen estas dos princesitas soberanas de tan magnifica capital, y cuyas canciones cantan en el coche. También podría referirse a las conversaciones que a veces tenemos sobre los inventos y cómo eran las cosas cuando vivían en la tierra los hombres de las cavernas y cómo serán cuando sean mayores. En cualquiera de los casos, me quedaría a vivir para siempre allí.

EXCURSIONES VARIADAS





No sólo de playa y piscina viven los veraneantes. También de excursiones y actividades más variopintas. Al estar cerca de Ayamonte, aprovechamos para cruzar en transbordador el río Guadiana hasta Vila Real de Santo Antonio, un precioso pueblo portugués dedicado al turismo y como no podía ser menos, a la venta de textiles. Había un ambiente muy agradable, música en las calles, hombres estatuas que asustaron a las niñas y por supuesto, una comida excelente a muy buen precio.
También nos dedicamos un día a recorrer Isla Canela (Punta del Moral) en una especie de troncomovil a pedales, con cuatro plazas. Las niñas cantaban a voz en grito aquello de "Vamos de Paseo ¡pi, pi, pi!, en un coche feo (...)" y nosotros íbamos dando rodillazos en los volantes, porque desde luego no está pensado para padres un poquito altos (Antuan, tú ni lo intentes, salvo que quieras perder las rótulas en el intento). De todas formas, lo pasamos muy bien y ellas estaban deseando repetir experiencia.
También fuimos a Ayamonte en un par de ocasiones, donde visitamos un pequeño zoo de acceso gratuito. No tiene muchos animales: un par de osos, dos tigres, dos leones, algunos pájaros, patos, ciervos, cebras... pero tampoco puede pedirse más. Como digo, el acceso es gratis, los animales están bien cuidados y tiene su "encanto" ver un león (enorme) al otro lado del cristal, rugiendo de vez en cuando. Imagino que el mantenimiento de los animales debe suponer un gran esfuerzo para el Ayuntamiento, pero también atraerá visitantes.
Ayamonte tiene en su zona centro multitud de calles pintorestas donde la hostelería se ha hecho dueña. Aunque sólo sea para cruzar en ferry, ver a los animales y pasear un poco, merece la pena visitarlo, es un pueblo muy bonito, sí señor.
Además tuvimos la suerte de que al lado de nuestro apartamento situaron el lugar para poner cine de verano en la playa, así que no lo pensamos, cogimos la esterilla y a ver "Wall-e". Eso sí, terminamos baldados. La próxima vez, al menos los mayores iremos con una sillita.

LO MÁS OBVIO: PLAYA Y PISCINA


Pues sí, han sido quince días donde ha primado sobre todo la playa y la piscina. Estábamos en un apartamento cerca de la playa y daba no costaba ningún trabajo alternar.
Por supuesto Julia y Patricia hicieron amigos y nosotros colas de sirenas; coches imaginarios; castillos preparados para la destrucción... en fin, un finísimo trabajo con la arena que puede hacer de su padre un profesional de la construcción efímera. Por cierto, que a raíz de ver Bob Esponja, se empecinaron en hacer ángeles de arena (porque Patricio Estrella, intenta hacer ángeles de nieve en un capítulo )
Había muchos cangrejos en la playa, tanto normales como ermitaños y ellas estaban encantadas cuando su padre los cogía. Se excitaban mucho y al principio no se atrevían a tocarlos (pensaban que les iban a picar) pero al final querían llevárselos de mascotas a casa y de eso ni hablar. Todos volvieron al agua, que era donde les correspondía estar.
El binomio playa-chiringuito ha funcionado a la perfección y el mundo del choco frito y las coquinas se ha abierto ante ellas, descubriéndoles lo maravilloso que es ir de raciones por el mundo. Eso sí, les costaba mucho, mucho, mucho quedarse quietas más de tres minutos en sus sillas y yo acababa jurándome una y otra vez que sólo acudiríamos al MacDonald hasta que tuvieran catorce años. ¡Jesús, que vitalidad!
Como han aprendido a nadar (entiéndase flotar sin especial riesgo para sus vidas) se han envalentonado mucho y entraban en el agua con bastante soltura, lo que trajo consigo que alguna vez que otra se fueran con medio litro de agua de mar en la barriga... son gajes de las olas.
La piscina es un ámbito mucho más cerrado, que permite controlar mejor a los niños. Se bañaban, tanto en la típica piscina de chapoteo, como en la de mayores. Bucean como dos pececitos y se atreven a ir a zonas hondas sin flotador, siempre que los mayores estemos a su lado. Bueno, creo que Julia se atrevería a ir sola, pero yo no la dejaría ni por un millón de euros. Allí reinaban las pelotas, las muñecas y todos los cachivaches que pudieran llevar en la mochila.
También ha resultado importante la afición de Julia por... pero eso lo voy a dejar para otra entrada, si puede ser acompañada de vídeo.

DE VUELTA DE LAS VACACIONES (I)

Comprobar ortografía
Volvimos de las vacaciones, no sé si con las pilas cargadas, pero regresamos. Estuvimos en Huelva y por primera vez en un apartamento. Estaba preocupada, porque creí que iba a resultar más complejo, de lo que resultó al final. los dos nos encargábamos de las comidas (que es lo más pesado) y como había lavavajillas, aligeramos mucho el trabajo. Fuimos a la piscina, a la playa, salimos de paseo, hicimos excursioncillas y confirmamos lo que nos temíamos: tenemos dos devoradoras de coquinas y chocos entre nosotros. En fin , hay que disfrutar de lo que uno tiene.
Saludos

¿EN QUÉ TRABAJAS?

Desde que nacieron las gemelas, reduje mi jornada laboral a la mitad. Sólo acudo al tajo por las mañanas; las tardes de las dedico a ellas. En nuestro despacho hay un piano de pared, en el que practiqué durante toda mi infancia y parte de mi adolescencia. Estas anotaciones, son una pequeña introducción que que pretende dar sentido a la conversación que tuve con Julia la otra tarde.

Retrato de papá. Autora: Julia.
Le pintó dos brazos rosas, enorme, pero no salen en el escaner. Se siente. Obsérvese que tiene camisa a rayas, barbita y pelo.



-¿Dónde está papá?
- Trabajando- contesté yo.
- ¿Dónde?
- En el despacho de la calle - ellas llaman así al lugar donde trabajamos, en contraposición al despacho que tenemos en casa.
- ¿En qué trabajas? ¿Sóis Músicos?
- No- le contesté esbozando una sonrisa- ¿te gustaría que lo fueramos?
- Papá sí. Es tan guaaaapo- dijo Julia.
Me eché a reir, consciente de donde va la corriente de afectos ahora mismo.
- Y ¿yo?, ¿no soy música?
- Noooo. Tú bailarina, que tienes el culo gordo.
Pues eso, que Julia es una pequeña Electra y yo estoy más guapa callada.

SAN JUAN 2010

Con mucho, mucho retraso, tengo el placer de presentar a Patricia y Julia en la Feria de San Juan de Badajoz, 2010
Patricia esperando con su padre, para poder subir en unas barquitas


Las dos ejerciendo de princesas, montadas en carroza y por supuesto...

Como saltimbanquis, que para eso son hijas de su padre

Hop, hop saltos y mas saltos.
Y la última foto... Julia en la noria con papá

No hay más fotos de la noria, porque me resultó imposible hacerlas con los ojos cerrados. Reíros, reíros pero tengo un miedo horrible a las alturas, así que, cerré los ojos , me agarré con una mano a la puerta y con otro a Patricia y no volví a abrirlos hasta que pararon el engendro... cobardica que es una.

EL PRIMER POEMA DE JULIA


Se me había olvidado. Mientras Julia estaba ingresada, hicimos de todo: dibujamos, vimos la tele, jugamos con muñecos, pegamos pegatinas en un álbum, leímos cuentos... cualquier cosa para entretener a la enferma. Le llevé libros de cuentos y los de Gloria Fuentes y una mañana la animé a que compusiera una poesía. Se la hizo al palito que los médicos te meten en la boca cuando te miran la garganta. Palabra que sí. Ella lo decía y yo lo transcribí a una libreta de princesas Disney. Si algún día decide ser escritora y tiene la mitad del éxito que yo le deseo (para cualquier empresa que inicie) debéis recordar que esta fue su primera obra, y dónde la leísteis. En fin, allá va.

EL POEMA DEL PALITO

¿Dónde vas amigo palito?
Voy yo solito
por ese caminito
hay lobos feroces,
tontos, niños malos,
flores carnívoras y costillas.

Como veis el asunto empieza, muy a lo Gloria Fuertes, con esas rimas consonante, para luego ir adentrándose en la oscuridad y el miedito que fascinan y horrorizan a la par a niños y adultos. Intenté que continuara, pero el texto ha quedado en una sextilla. Espero que la autora recapacite y continúe el camino del palito.

LA PRIMERA EXCURSIÓN DE PATRICIA


El jueves pasado, mientras su hermana se reponía, Patricia fue con el resto de niños de Educación Infantil a su primera excursión. Sus profesores los llevaron a Lusiberia, un parque acuático y de entretenimiento. La parte acuática no está abierta todavía, así que supongo que se dedicarían a subir a toboganes, camas elásticas, piscinas de bolas...
Esta foto se las hicimos antes de irse a coger el autobús, que en realidad era otra atracción más. Eso de sentarse con los amigos en un sillón, ir solitos. Debió ser una experiencia. Estaba encantada porque se compró una gorra nueva, le eché crema de protección solar de un bote pequeñito que le fascinó y además llevaba un collar que se agenció en un sobre sorpresa.

En la otra foto, podéis ver un montón de parvulitos encantados de irse de juerga.
Volvieron reventados. Tanto, que a Patricia tuve que llevarla en brazos a casa, lo que es bastante raro, porque ellas van andando a todos sitios. Julia se quedó con sus abuelos y mi madre le enseñó a hacer bizcochos. No lo pasó mal, pero insiste en que ella se va a ir solita a Lusiberia, ¡faltaría más!

¡VAYA PRIMAVERA!

Bueno, aquí estamos de nuevo. No sé que pasa con la primavera, pero parece conjurarse para acabar con la salud de unos y otros. Después de pasar innumerables faringitis, bronquitis... con sus correspondientes fiebres, rematamos la faena ingresando a Julia en el hospital con bronconeumonía. Suena importante, ¿verdad?, importante y complicado. El día que la ingresaron, ya llevaba otros cuantos con fiebre. Ha resultado agotador, pero ya está bien, que es lo que importa. El primer día lo pasó en la cama, el segundo ya se levantó un poco al sofá y el tercero no había quien la parase. Se dedicó a recorrer los pasillos de mi mano, con Opopo o la Nancy bajo el brazo. Nos dieron el alta el miércoles mediodía, pero hasta el lunes no volvió al colegio, por prescripción médica. La pobrecita, aguantó como una campeona las vías, los goteros, las interrupciones a media noche para comprobar constantes y fiebre.
Patricia venía un ratito por las tardes a ver a su hermana. Se la veía triste. Yo, aprovechaba que estaban los abuelos o su tía Nieves, y la sacaba a dar un paseo, pasaba un rato sólo con ella. Incluso después de haber vuelto del hospital, la niña ha tardado unos días en recuperar su comportamiento habitual; estaba seria, decía que tenía frío, que le iba a dar fiebre... creo que inconscientemente ha mezclado la preocupación por su hermana y cierta dosis de celos. Cuando el jueves por la noche le dieron décimas de verdad, no sabía donde meterme. Al final sólo ha sido un poco de faringitis que no le ha supuesto más que eso, unas décimas una noche. Me ha quedado la sensación de que se ha sentido un poco abandonada, porque además su padre tuvo una semana de trabajo brutal y una de las noches no pudo ir a dormir con ella, tuvo que llevarla a casa de los abuelos y mientras tanto, yo estaba todo el día con Julia. Afortunadamente las otras noches sí se fueron los dos juntos a casa e incluso fueron al MacDonalds.
Espero que el tiempo se estabilice y podamos dejar los ibuprofenos, antibióticos y demás engendros farmacológicos de lado durante una temporada. Por cierto, ¡odio la primavera!

MAMÁ, SEGÚN PATRICIA



Por fin. Ya tengo mi propio retrato. La otra noche, lo dibujó Patricia, en esa pizarra que tan buenos resultados nos sigue dando. Obsérvese, lo rizado y sedoso de mi pelo, mi maravillosa sonrisa y los coloretes de mis mejillas. Sí, sí, tengo unas piernas larguísimas que salen de mi cabeza, igual que mis brazos. Genial, ¿no?.
Le pedí el dibujo y lo fotografié, cuando se lo devolví, me dijo que era yo en el parque y que faltaban las niñas, así que me puso una debajo de cada brazo, lo que se acerca bastante a la realidad, porque puedo pasar el día entero persiguiéndolas. No sé cual es Julia y cual Patricia, porque como son gemelas no se les distingue muy bien. De todas formas, la artista ya estaba cansada y sólo pinto una larga melena, que supongo será la suya, omitió ojos y sonrisas, y es que, a según que horas de la noche, lo que apetece es dormir.

Por cierto, el hospital acaba de volver a ser inaugurado. No sé si sobreviviré a la primavera. ¡Malditos cambios de tiempo!

LA SIESTA


Hoy he conseguido fotografiar a las niñas mientras dormían la siesta. Se ponen a ver la tele: su amadísimo Bob Esponja; Dora la Exploradora... se relajan y a veces, se duermen. Entonces, respiramos y aprovechamos para descansar un poco los demás. Me hace mucha gracia, porque parecen dos viejecitas con las gafas. Observad también que Opopo continúa al lado de Julia (creo que seguirán así mucho, mucho tiempo).

HOSPITAL DE CAMPAÑA, REVISIONES Y DEMÁS


No sé. Este tiempo nos trae locos, no sabes cómo vestirte, ni cómo vestir a las niñas, ni nada. Hasta que ha roto el calor, hemos pasado unas semanas bastante locas, que han traído como resultado unos constipados, infecciones respiratorias, fiebres muy altas y muchas noches sin dormir. La semana pasada mi casa fue un hospital de campaña. Por suerte, parece que nos recuperamos bien, pero la verdad es que me he quedado un poco tocada anímicamente... cómo lo explicaría: muy cansada, no sólo física, sino también mentalmente.
Por cierto, que para rematar la faena, por fin conseguí que la compañía médica me buscara un oftalmólogo (el que había se había mudado de provincia, sin decir ni mu) y llevé a las gemelas a revisión. Un consejo, si tenéis que llevar dos niños pequeños a este tipo de consultas, sobre todo, si van a dilatarles las pupilas: cargaos de paciencia y pedid que os acompañe otra persona, porque los pobres lo pasan fatal. Mi madre me acompañó y a pesar de su ayuda, pasamos un rato bastante malo. Patricia casi se queda dormida en una silla. Le afectan mucho esas gotas, de hecho, la primera vez que se las echaron alucinó y no es broma. A lo difícil que resulta echarles las gotas, hay que añadir el posterior enfado, las molestias, los lloros... En fin, habría que vernos a los demás con tres años.
El resultado de la revisión: mantenimiento de gafas para Julia y consejo para que Patricia se las ponga. Ni que decir tiene que, como además tienen las mismas dioptrías, a Patricia le faltó tiempo para ponerse las gafas de repuesto a su hermana. Ventajas de ser gemela
.

SEMANA SANTA (Segunda Parte)











Además de visitar una playa sin sol, también fuimos al Zoológico de Lisboa. Los animales protagonistas de tantos cuentos, se hicieron de carne y hueso. Creo, que aún son pequeñas para disfrutar plenamente de la experiencia. Los animalitos de los cuentos infantiles sin duda son más divertidos: no se pasan horas durmiento la siesta, además hablan y les pasan cosas divertidas...
En cualquiera de los casos, lo pasaron bien siendo más salvajes que muchas de las fieras que encontramos.
Por lo demás, el "Jardim Zoológico" de Lisboa tiene unas instalaciones bastante buenas, los animales parecen estar muy bien cuidados y el personal es muy amable. La única nota negativa es que la zona de aparcamiento, además de pequeña, está muy mal señalizada, y la entrada en coche es un lio. (la próxima visita utilizaremos el trasporte público).





SEMANA SANTA (Primera parte)




Esta Semana Santa, hemos estado en Sesimbra (Portugal) y desde allí hicimos una excursión al Zoo de Lisboa.
Sesimbra es un pueblo marinero típico portugués, tiene un paseo marítimo muy coqueto, un antiguo fuerte que se puede visitar y un castillo. El Ayuntamiento pone carpas y atrccione en el fuerte durante el verano. El castillo también se puede visitar todo el año, se organizan obras de teatro y jornadas musicales en verano. Una nota más morbosa: en el castillo hay un cementerio, aunque no sé si la gente sigue enterrándose allí o ya no.
Es un pueblo muy bonito, que se está viendo desbordado por el turismo (español sobre todo). Está muy cerca de Lisboa y posee un entorno de sierra muy hermoso. También se pueden visitar enclaves naturales espectaculares, como Cabo Espichel,
Lo hemos pasado muy bien en la playa aunque no nos bañamos, y es que el agua de Portugal está fría en verano, invierno, otoño y primavera... vamos que si metes los pies dejas de sentirlos. Aunque estoy mintiendo, dos personas sí tuvieron valor para mojarse, Patricia incluso se mojó la camiseta. Creo que los niños carecen de sensibilidad para el agua fría cuando juegan.
Julia, por su parte, encontró una roca donde podía hacer la escena de "La Sirenita" en la que Ariel acaba de dejar al príncipe en la playa, y ahí se colocó y se punto a cantar voz en grito. Patricia se disgustó algo, pero el sofocón le duró poco, porque había otra roca al lado, así que las dos pudieron ejercer de sirenas.
La primera noche les costó un poco dormirse, porque extrañaban las camas, pero como habían jugado tanto, acabaron rendidas.
Eso sí, a Dios pongo por testigo (en el más puro estilo Escarlata O'hara) que no volveré a entrar en un restaurante para adultos con ellas hasta que tengan que depilarse por primera vez. Mi vida se centrará en el MacDonald y semejantes en los próximos años. No creo que pueda resistirlo. Cuando no era una cosa, era otra no pararon un momento, ¡qué estrés!.


La excursión al zoo me la guardo para otra entrada (en esta semana, lo prometo)

EL SUEÑO DE JULIA


Ruego a los señores D. Valentín García Yebra y Guillermo Rojo, que se preparen; la competencia les acecha. Julia quiere hacerse con sus sillones.
Así es, hace poco, una de esas mañanas en las que uno anda con prisa, fuimos a despertar a las niñas. Cogí en brazos a Julia y le pregunté qué tal noche había pasado. Con los ojos cerrados, me contestó un adormecido "biennn". La besé y por pura rutina continué preguntando "¿Soñaste algo?". Debí llamar su su atención , porque por fin se dignó a mirarme, sonrió y contestó: "Soñé que era la letra N y vivía en un cuento". Me hizo mucha gracia y no pude resistirme a continuar preguntando, pero las explicaciones no han pasado de ahí. Al parecer, Julia era una letra y vivía muy feliz dentro de un cuento.
Fue curiosa su elección, por dos motivos. Por un lado, en el Colegio solo han dado las vocales (aunque reconocen casi todas las letras del abecedario), por otro, tanto Julia como Patricia, siempre buscan y prefieren la inicial de sus respectivos nombres frente a cualquier otra letra.
No he conseguido sacar nada más de ese sueño, que al parecer se repite de vez en cuando. Aunque estoy convencida de que esta reiteración se debe a que le hace gracia la curiosidad que muestro.
Ahora es cuando muchos se preguntan ¿Quiénes son D. Valentín García Yebra y D. Guillermo Rojo?, ¿por qué deben temer el sueño de Julia? Veréis, estos señores son los Académicos de la Lengua española que ocupan los sillones "N" y "n" (N mayúscula y n minúscula) en la academia, y deben andarse con ojo, porque en una interpretación enloquecida y gratuita del sueño de la niña, llego a la conclusión de que el inconsciente de mi hija de tres años desea ocupar su lugar en la institución. Sí, sí, es broma. Esta interpretación de sueños es tan tontorrona como otras, pero nos dota de empaque intelectual, ¿no creéis?.
No digan que no están advertidos, estimados señores, si ven a una niña de tres años con gafas cerca de sus asientos, pónganse serios, nunca se sabe por donde saldrá. No se dejen engañar por su simpatía, vivacidad y charla afable.
En fin, espero que Julia acabe soñando un cuento divertido, o una novelita curiosa. No todo van a ser terrores nocturnos, ¿verdad?


PD. Un saludo a quienes se toman el trabajo e interés de pulir y cuidar nuestra lengua y a quienes acercan la cultura a nuestros niños.

LAS COSAS DE PATRICIA


Una de las máximas que debe caer por los suelos ya, es esa de que , "los niños y los borrachos dicen la verdad"...¡ja! me río por lo que a los niños se refiere. Dejad que os cuente. Resulta que el otro día íbamos a "sobeticidad" (entiendase psicomotrícidad. Actividad que nos hemos buscado las tardes de los martes jueves y viernes para correr, saltar...) y cuando salimos del portal Patricia que iba cogida de mi mano, me mira, pone ojos de pícara y grita "¡Mamá, mamá cógeme, que no quiero irme con esta señora!, ¡Mamá, mamá! ¡no quiero ir con esta señora!" Imaginaos la cara que se me puso.No sabía si echarme a reír o montarle un pollo del copón. La miré de arriba abajo y me me escapó la risa mientras le solté una barbaridad del tipo "la madre que te parió, que a gusto se tuvo que quedar" (es lo que largo por la boca en momentos de angustia y desesperación). Riéndonos, nos fuimos las tres a clase, mientras yo no pensaba que, si alguien le hubiera hecho caso me hubiera dado un síncope.
Claro que, igual que ha desarrollado un sentido del humor peculiar, también he de reconocer que decir que tiene un corazón de oro. El otro día me pidió cinco galletas para llevar al cole y comer a media mañana. Las llevó en la mano todo el camino y al llegar a la puerta de clase me dijo: "Mamá, coge tres y te las comes en el despacho, cuando tengas hambre". ¡Ahí queda eso!. Cogí las galletitas, me las guardé en el bolso y a eso de las doce les di un bocadito con todo mi amor, recordando a mi gentil proveedora.
Pues eso, una de cal y otra de arena. Así son los niños. Así es la vida.

ADIOS CHUPETE, ADIOS.


Hace unas semanas leí en el blog de Mar, "diario de unos mellizos y uno más", que Pau había dejado el chupete. Yo le comenté que para mí ese día todavía estaba lejos. Más me valía haberme callado. Hace casi dos semanas que hemos dejado el chupe y además la iniciativa fue de la chupeteadicta Julia.
Hacía tiempo que se quejaba porque los chupes le raspaban la lengua. Así que, aprovechando que al Pisuerga pasa por Valladolid, le dije que, a lo mejor esas molestias se debían a que ella ya era mayor para llevarlos. Julia razonó, y llegó a la misma conclusión. Se lo quitó de la boca y me dijo que era muy grande para el chupete. Nos lo dio y se durmió sin él. Su padre y yo nos hicimos cruces, no nos lo acabábamos de creer. Pensamos, "esta se va a poner a pedir el chupe de aquí a dos horas, ya veras...". Segundo error. No dijo ni pío.
Al día siguiente la cosa fue distinta. Nada más levantarse acudió al cajón donde les guardo los chupes, y como un fumador empedernido, empezó a tocarlos con cara de deseo hasta que se llevó uno a la boca. Cuando la miré seria, diciendo "Oye, ¿no que eras muy mayor para eso?" me miró con ojitos de pena y dijo "Pufff, mamá es que tengo unas ganitas de chupe", me hizo muchísima gracia, pero no le so dejé.
Dos o tres veces la he sorprendido llevándose un chupe a la boca, pero en el momento en que le recordamos que íbamos a dejarlo, lo ha plantado sobre la mesa. La pobre Julia está dejando dejando el chupe con todo el dolor de su corazón de adicta a los chupetones. Le doy alguna chuchería, le canto nanas, o le acaricio la cabecita hasta tranquilizarla (casi siempre las tres cosas) y ya han pasado casi dos semanas. Ahora, llevan dos días sin echar siesta y no piden nada, caen mortales a eso de las nueve de la noche.
A Patricia no le ha costado ningún trabajo. Creo que el chupe lo llevaba más por imitación que porque realmente le gustase. No siente "ganitas de chupe".
Cuando llevaban cinco días sin chupete les dimos un premio: una muñequita (muy fea) que ellas eligieron. Una semana después no se acuerdan de la muñeca, ni del chupe. A lo mejor sólo había que esperar hasta el momento oportuno.

RETRATOS DE PAPÁ

Dando rienda suelta a su creatividad, Julia y Patricia no han dudado en hacer un retrato de su padre.
El primero, obra de Patricia, se titula "Papá con barba". Podéis observar que papá tiene dos ojos, una nariz (redondita preciosa), unos cachetitos sonrosados (más bien grisaceos) y pelitos en la cara (la barba). No tiene pérdida, el parecido es asombroso. Una muestra de virtuosismo realista sin par.
El segundo, realizado por Julia, fue titulado por la artista "Papá cuando era monstruo", en esta magistral obra, papá está provisto de tres ojos, pelos de punta y una boca en espiral, digna de cualquier engendro, que se precie de serlo. No sé si las tres rayas debajo de los ojos, serán ojeras, en ese caso, habría que pensar que la creadora pintó el cuadro tras observar a su padre algún viernes al salir del trabajo, y más que monstruo sería "papá cuando estaba reventado". Pobre hombre.
Qué puede decir una madre semejantes obras de figuración. Solo una cosa, ¡quiero mi retrato ya!

CARNAVAL EN EL COLE

Pasa el tiempo y no había enseñado las fotos de sus primeros carnavales disfrazadas en el colegio. ¡Que cabeza!.
El traje lo hicieron las maestras. Las niñas iban disfrazadas de flores (con mariposas, mariquitas, flores, y corona incluida), los niños de jardinero (con su mandil, sombrero y barba). Las profesoras se han dado una tupa de recortar, pegar, dibujar y colorear. También los maquillaron antes de salir a la calle. Todo el mérito es suyo. Los papás no sabíamos nada. Bueno, no debíamos saberlo, porque a una que yo me sé, se le escapó.
Los niños salieron a desfilar por los alrededores del colegio, con un frío que pelaba el cutis, seguidos por un montón de padres y abuelos con cámara fotográfica y vídeo en mano.
El pobre padre de Julia y Patricia no pudo ir, así que yo me encargué de ambos reportajes. El resultado... bueno, al menos salieron unas cuantas de fotos, que es bastante, ¡ja,ja,ja!. Espero que os gusten.