MARÍA TENÍA UN CORDERITO



Desde hace ya algunos meses, por la noche las niñas sólo se duermen en nuestros brazos. No está bien. Sería mucho más cómodo y conveniente que se durmiesen solas en su cuna. Como la siesta: sólo tenernos que dejarlas en la cuna con algunos peluches para que al cabo del ratito estén dormidas como troncos. Es culpa mía. Pero tengo excusa: hay mañanas en las que me voy de casa cuando todavía están dormidas, cuando regreso al mediodía las acostamos al poco de llegar, y por la noche, a veces, llego muy tarde. Hubo un momento en que me consolaba a mi mismo de esta situación acunándolas en brazos. Era un momento único de intimidad que me permitía durante unos minutos tenerlas de la manera más egoísta que se me ocurre, en mis brazos. El problema ahora es que pesan demasiado, y que son dos, y en mi capricho arrastre a Anab. Como me he convertido en una especie de especialista durmiendo a Julia y Patricia, cuando termino con la que por riguroso turno tengo asignada, voy donde está Anab durmiendo a la hermana. Si tiene suerte y todavía no la ha dormido, yo la cojo, y cantando “María tiene un corderito”, recorro el pasillo a oscuras. Llegados a este punto, no logro comprender como les gusta que les cante, porque seguro que si me oyeseis ni siquiera lograríais reconocer la melodía.

3 comentarios:

Cecilia Alameda dijo...

Son muy lindas tus niñas. No me extraña que se te caiga la baba. Lo que sí me extraña es que aún tengas tiempo para escribir un blog.

Bohemia dijo...

Me encanta conocer sobre vuestras peripecias como papis. Mi hermana no tiene gemelos pero tuvo dos niños con trece meses de diferencia, con lo cual se junto con dos diablillos que la reclamaban por igual...Ella para domirlos le cantaba "estas son las mañanitas que cantaba el rey David"...y recuerdo que yo le decía...pero como se duerme con esa canción, si desafinas todoel rato...jajaja...pues se dormían...

BSS

Anab dijo...

Cecilia, gracias por tu visita, y tu comentario. Mis niñas son lo que me hace sentirme más orgullosa de todo en el mundo, y me encanta que entréis a verlas y nos dejéis mensajes. En realidad escribo dos blogs, pero desde hace algún tiempo, el padre de las criaturas colabora en este, como "la otra mamma", aunque hace pocos días Julia ha empezado (por fin) a decirle papá. Muchas gracias.
Bohemía, lo de las canciones y los niños es alucinante. Ahora se duermen con María y su corderito, pero tuvimos una época en que se dormían con una jota extremeña, llamada "Redoble, redoble", imagínate como iba el asunto.
Lo de desafinar es común, chiquilla es que hacemos más ejercicio que los de OT mientras cantamos, y algunos gallos salen (en algunos casos sale el gallinero entero).
Besos a las dos.