NEGOCIACIONES




Las niñas se han convertido en unas expertas en negociaciones. Ya que todavía no tenemos muy claro lo de la alegría de compartir (chist, a no poner ni un pero que conozco a alguno que con cuarenta no lo ha asumido), hemos de introducirnos en la ardua tarea de gestionar las distintas posibilidades de dar el cambiazo cuando algo nos interesa. Me explico, si mi hermana tiene un juguete que no está duplicado, o come gusanitos y a mi se me han acabado, ¿qué puedo hacer?. Las opciones son varias:
  1. Gusanitos: Acercarme sigilosamente, y tras soportar un breve rechazo inicial de mi hermana que todavía está provista de suculentos trocitos de maiz, comenzaré a jugar, haciéndole creer que soy su mamá y le doy gusanitos y aplaudo cuando se los come, hasta que llegados a un punto, le pido que ella haga de mamá y me dé los gusanitos a mí. Si mi hermana ha entrado en el juego, el resto, es gusanito comido.
  2. Juguetes: Le llevo otra cosa que sé que le gusta, o al menos eso creo. Suavemente intento darle el cambiazo para que me ceda lo que tiene en ese momento. Me pongo pesadita pesadita, hasta que consigo que me de el objeto en cuestión. Problema que puede surgir: que una vez que me lo cambie, me guste más lo que acabo de darle.
  3. Juguetes: Si es un juguete en el que podemos jugar las dos y mi hermana no me deja jugar. Hago venir a algún mayor, pongo cara de pena y así acabo participando. Los pucheros son un recurso del que no hay que abusar.
  4. Juguetes o gusanitos: Siempre cabe optar por la rapiña. En el momento en que se produzca el despiste de mi hermana, agarro los gusanitos o los juguetes y echo a correr con toda mis fuerzas hasta ocultarme de la vista de mi hermana (que seguramente se quedará llorando) y de mis padres, que me buscan para decirme lo que intuyo: que esto no es negociar, es abusar y está muy feo. Otro problema que puede surgir, es que la huida sea accidentada, y acabe dándome con algún mueble, o cayendo al suelo. No está del todo mal, porque siempre puedo recurrir de nuevo a los pucheros y conseguir que la bronca sea menor.
En fin, estas son algunas de las claves que emplean y desde luego dan resultado, a veces positivo, y otras no tanto.

5 comentarios:

muermi king dijo...

Veo que me quedan muchas "batallas" por librar con los mellizos. Chapó por la técnica de los gusanitos y jugar a ser mamás.

En el caso de los muermi mellizos, de las cosas que más me han sorprendido es la extraña atracción que sienten por todo lo que coge el/la otr@ melliz@. Félix utiliza siempre el ataque directo a lo bruto (a veces se cansa o distrae a mitad de la operación y se va a por otra cosa), mientras que María utiliza el robo veloz y sutil (es paciente y constante y no para hasta conseguir lo que quiere). Independientemente de quién lo haga, al que le quitan su juguete llora el 100% de las veces.

ANABEL dijo...

Yo también me sorprendo por la atracción que siempre sienten hacia el juguete que tiene la hermana. Y eso que en muchos casos es el mismo. No me lo acabo de explicar. Por lo que me dices María, es más ave de rapiña, como mis niñas, hurta sutilmente y echa a correr. Es que aquí las fuerzas andan pareadas, y la fuerza bruta no suele dar resultados. Eso sí, también es una verdad empiricamente comprobada, que el que se queda sin juguete llora.
Besos muermis

Antuan dijo...

Impresionante la demostración de "savoir faire" de las gemelas. Que prodigio de imaginación con tan solo dos años (y pico).

Sobre lo que dices, muermiking, de las distitas técnicas de Félix y María, la verdad es que yo llego a la conclusión de que los tópicos a veces se cumplen, y que las niñas son más sutiles que los niños, quienes son más directos. Yo aún no lo he experimentado hasta ahora, aunque sí que percibimos que el niño es bastante más bruto en sus movimientos intra-uterinos que la niña. Él no para quieto, y pega fuerte (a pesar de su poco peso y/o desarrollo aún), y la nena se mueve menos y más tranquilamente. En la última eco, la pobre xiqueta estaba como arrinconada en un lado mientras el nene estaba más ancho.

¿Se cumplen los tópicos?
¿Son los cromosomas XY/XX?

m.eugènia creus-piqué dijo...

Jajajaja, es que son más listos que el hambre los críos, parece mentira, se las saben todas, todas.

Cecilia Alameda Sol dijo...

Una de las primeras palabras que pronuncian los niños y las niñas es mío o mía. ¡Mira que son...! Lo que más les gusta es precisamente eso: el juguete más viejo que ha cogido su hermano o su hermana.
Ahora que lo de negociar... eso ya es subir un escalón más.