¡VAYA PRIMAVERA!

Bueno, aquí estamos de nuevo. No sé que pasa con la primavera, pero parece conjurarse para acabar con la salud de unos y otros. Después de pasar innumerables faringitis, bronquitis... con sus correspondientes fiebres, rematamos la faena ingresando a Julia en el hospital con bronconeumonía. Suena importante, ¿verdad?, importante y complicado. El día que la ingresaron, ya llevaba otros cuantos con fiebre. Ha resultado agotador, pero ya está bien, que es lo que importa. El primer día lo pasó en la cama, el segundo ya se levantó un poco al sofá y el tercero no había quien la parase. Se dedicó a recorrer los pasillos de mi mano, con Opopo o la Nancy bajo el brazo. Nos dieron el alta el miércoles mediodía, pero hasta el lunes no volvió al colegio, por prescripción médica. La pobrecita, aguantó como una campeona las vías, los goteros, las interrupciones a media noche para comprobar constantes y fiebre.
Patricia venía un ratito por las tardes a ver a su hermana. Se la veía triste. Yo, aprovechaba que estaban los abuelos o su tía Nieves, y la sacaba a dar un paseo, pasaba un rato sólo con ella. Incluso después de haber vuelto del hospital, la niña ha tardado unos días en recuperar su comportamiento habitual; estaba seria, decía que tenía frío, que le iba a dar fiebre... creo que inconscientemente ha mezclado la preocupación por su hermana y cierta dosis de celos. Cuando el jueves por la noche le dieron décimas de verdad, no sabía donde meterme. Al final sólo ha sido un poco de faringitis que no le ha supuesto más que eso, unas décimas una noche. Me ha quedado la sensación de que se ha sentido un poco abandonada, porque además su padre tuvo una semana de trabajo brutal y una de las noches no pudo ir a dormir con ella, tuvo que llevarla a casa de los abuelos y mientras tanto, yo estaba todo el día con Julia. Afortunadamente las otras noches sí se fueron los dos juntos a casa e incluso fueron al MacDonalds.
Espero que el tiempo se estabilice y podamos dejar los ibuprofenos, antibióticos y demás engendros farmacológicos de lado durante una temporada. Por cierto, ¡odio la primavera!

5 comentarios:

Eva dijo...

Hola Anabel !!!
Lo más importante es que Julia ya está buena, pobreta.
Y los celilos de su hermana son normales y si encima le quitan a su hermana unos señores con bata blanca durante unos días más aún.
Espero que con el buen tiempo se pasen todos esos males y podais descansar de las -itis.
Besicos

Mónica dijo...

¡Buenos dias! después de leer tu post, ya veo que hartita de medicinas, pero ya pasó, ya están las dos jugando juntas de nuevo, espero volver a veros por el parque o en san francisco. besitos y que mejore la semana. Un abrazo

Nieves dijo...

Y lo que duele cuando se ponen malos los críos, verdad? Ya pasó. Un besazo.

muermi king dijo...

Pobre Julia, y pobre Anabel... menuda racha que lleváis. En fin, espero que ya estéis todas sanotas, porque ahora llega el verano y hay que estar con las pilas a tope para disfrutarlo a tope.

Creo que cuando no tenía niños la primavera me parecía una estación mucho más bucólica, y ahora es la estación de los cambios de tiempo y las itis (aunque por lo que a mi respecta, el invierno es de momento la peor de las estaciones).

Besos y abrazos para tod@s, y adiós a las -itis!

Antuan dijo...

¡Vaya mala racha! Bueno, esperemos que se haya acabado por fin y que a partir de ahora sean un par de niñas sanotas y sobre todo sin necesidad de ingresos hospitalarios. Pobrecitas las dos, la una por enfermita y la otra por lo que le ha tocado de celillos y falta de hermana.

En alguna parte he leido que a los niños gemelos que los ingresan por alguna enfermedad en un hospital se recuperan antes si su gemelo/a está con ellos en el hospital. Pero a mi me parece un poco una barbaridad dejar al hermano/a hospitalizado si no le pasa nada. En fin, habrá casos y casos como para todo.

Que bien que ya paso y que están bien. Ánimo y recuperaos de este mal rato