ADIOS CHUPETE, ADIOS.


Hace unas semanas leí en el blog de Mar, "diario de unos mellizos y uno más", que Pau había dejado el chupete. Yo le comenté que para mí ese día todavía estaba lejos. Más me valía haberme callado. Hace casi dos semanas que hemos dejado el chupe y además la iniciativa fue de la chupeteadicta Julia.
Hacía tiempo que se quejaba porque los chupes le raspaban la lengua. Así que, aprovechando que al Pisuerga pasa por Valladolid, le dije que, a lo mejor esas molestias se debían a que ella ya era mayor para llevarlos. Julia razonó, y llegó a la misma conclusión. Se lo quitó de la boca y me dijo que era muy grande para el chupete. Nos lo dio y se durmió sin él. Su padre y yo nos hicimos cruces, no nos lo acabábamos de creer. Pensamos, "esta se va a poner a pedir el chupe de aquí a dos horas, ya veras...". Segundo error. No dijo ni pío.
Al día siguiente la cosa fue distinta. Nada más levantarse acudió al cajón donde les guardo los chupes, y como un fumador empedernido, empezó a tocarlos con cara de deseo hasta que se llevó uno a la boca. Cuando la miré seria, diciendo "Oye, ¿no que eras muy mayor para eso?" me miró con ojitos de pena y dijo "Pufff, mamá es que tengo unas ganitas de chupe", me hizo muchísima gracia, pero no le so dejé.
Dos o tres veces la he sorprendido llevándose un chupe a la boca, pero en el momento en que le recordamos que íbamos a dejarlo, lo ha plantado sobre la mesa. La pobre Julia está dejando dejando el chupe con todo el dolor de su corazón de adicta a los chupetones. Le doy alguna chuchería, le canto nanas, o le acaricio la cabecita hasta tranquilizarla (casi siempre las tres cosas) y ya han pasado casi dos semanas. Ahora, llevan dos días sin echar siesta y no piden nada, caen mortales a eso de las nueve de la noche.
A Patricia no le ha costado ningún trabajo. Creo que el chupe lo llevaba más por imitación que porque realmente le gustase. No siente "ganitas de chupe".
Cuando llevaban cinco días sin chupete les dimos un premio: una muñequita (muy fea) que ellas eligieron. Una semana después no se acuerdan de la muñeca, ni del chupe. A lo mejor sólo había que esperar hasta el momento oportuno.

7 comentarios:

El Drac dijo...

Qué bueno que lograste que lo dejara, la foto de la "adicta" es muy tierna, te felicito, ya me imagino lo dichosa que debes andar

Cecilia Alameda Sol dijo...

Menuda madurez la de las niñas. Si aplican ese coraje y esa capacidad de superación a otros momentos de su vida, vais a tener en casa a dos personitas admirables.

muermi king dijo...

La foto es sencillamente GENIAL! Pobrecitas, aunque parece que a Julia ya se le ha pasado el mono de chupe... las princesas se hacen mayores... aisssch...

Eva dijo...

Eso pasa por hablar .... es que tienen el don de dejarnos mal siempre !!!!!! Yo ese "problemilla" de adicciones no lo he tenido porque el tete ni para dormir.
Besicos

Mar dijo...

oleee sas niñas grandes!!! no puedo parar de reirme de lo de " ganitas" que buena jajaja ves? algo tan sencillo lo hacemos complicado los mayores, pensamos que va a ser un trauma y luego nos sorprenden!! estan divinas las dos! felicidades para esas nenas que dieron un pasito más en su crecimiento!!

Mainada dijo...

¡Así da gusto! Por lo que dices parece que ya han pasado el momento de crisis o de "ganitas", jejeje.

Un saludo.

http://www.miexperienciaenmainada.com

Antuan dijo...

Muy bien por las peques! Si señor, que fuerza de voluntad. Si siguen así seran capaces de hacer cualquier cosa, hazme caso